11/01/2011

Bitácora de un faro solitario, Parte 3

Diciembre 24, 1942 – Jueves – 3:41pm

Clima: 5°C con visibilidad de 0,9km, velocidad máxima del viento de 3m/s

Feliz navidad. Hoy volví a ejercitarme después de varios días de no hacerlo; debo ser cuidadoso pues entre los ejercicios y este clima, puedo acabar con mis proviciones rápidemente. Este último, por cierto, ha variado muy poco desde ayer.

Por otro lado, acabo de llegar de investigar una explosión que hubo en la playa hace aproximadamente 2 horas; aún dormía cuando sucedió todo, así que no pude ver el incidente mientras ocurría, sin embargo, el ruido me despertó súbitamente y de inmediato salí a investigar. Ha sido un barco fantasma que ha encallado.

Exploré la zona varias veces para asegurarme de que realmente no había ninguna tripulación en la nave y, a menos de que hayan logrado desaparecer en los 10 minutos que me tomó llegar desde mi cabaña hasta el sitio, puedo afirmar que no había ninguna tripulación. También exploré el interior de la nave, o al menos lo poco accesible, pues una gruesa capa de algún tipo de moho o líquen negro petrificado ha cubierto casi todas sus superficies. El interior del barco, de hecho, difícilmente parece tal; asemejándose más a una formación cavernosa. Más interesante aún, partes de este material parecen haberse desprendido al momento de la colisión y ahora yacen sobre la playa, algunos estaban curiosamente rodeados por los cuerpos algunos cangrejos y otras pequeñas criaturas que al parecer se habían alimentado de ellos. Es una lástima que no pueda comerlos, sobre todo cuando hace varios días que no escucho gaviotas, pero no puedo correr el riesgo de intoxicarme en este lugar.

Un último detalle que me llamó la atención es su origen; aunque es casi irreconocible, estoy casi seguro que el barco pertenecía a la Marina Mercante del Reino Unido, y que prestó servicio durante la Gran Guerra; irónico que regrese de esa forma, en esta época, casi como un guerrero del pasado que viene a servir en una nueva guerra. Pero el maldito bastardo ha sido afortunado al llegar a tierra de nadie, pues jamás tendría posibilidad contra los U-boot de la Kriegsmarine.


Diciembre 24, 1942 – Jueves – 9:51pm

Clima: -1°C con visibilidad de 0,6km, velocidad máxima del viento de 1m/s

Antes de que cayera el sol regresé al lugar. Para sorpresa de nadie, sigue igual.

En cuanto al clima, una densa capa de niebla ha llegado desde mar adentro, de la misma dirección de la que llegó el barco; sin embargo la temperatura ha bajado menos de lo esperado. Tal vez mañana haga buen día.


Diciembre 25, 1942 – Viernes – 2:23pm

Clima: 10°C con visibilidad de 9km, velocidad máxima del viento de 8m/s

¡Que fantástica sorpresa! El sol ilumina bellamente el día, la fría brisa aleja la niebla y la hierba reverdece. La temperatura ha ascendido considerablemente y está en su punto más alto de los últimos 20 días. Ahora me preparo para patrullar la isla y espero regresar antes de las 5:00pm; tal vez le de una visita al barco a mi regreso, si es que aún hay suficiente luz.

Espero que mañana mejoren aún más las condiciones.

2 ondas:

Marcelo Carter dijo...

Muy, muy rquetebueno. Y de lo bueno poco. Sigo quejándome por lo corto y espaciado de cada entrada jeje, pero a la larga es genial saber que aún queda historia para ser contada. Enigmático barco aquel... espero que al prota no le suceda nada muy terrible en su 2da inspección.

A.M.A dijo...

Me alegra mucho que te esté gustando, camarada. Y me disculpo por lo corto de las entradas, jejeje. Intentaré subir la próxima pronto, y puedo asegurarte de una vez que aún faltan unas 6 entradas o más.

Un abrazo.