Diciembre 25, 1942 – Viernes – 9:37pm
Clima: -3°C con visibilidad de 1km, velocidad máxima del viento de 6m/s
El sol acompañó mi jornada hasta que nubes grises se posaron en el horizonte. El clima ha empeorado considerablemente, una tormenta se anuncia entre las nubes desde que estas aparecieron. Puedo ya ver los relámpagos y escuchar los truenos, la tormenta se acerca y así que me he preparado adecuadamente.
Con respecto a mi labores, mi caminata transcurrió sin novedades y como no alcancé a llegar a la playa antes de que el clima empeorara, entonces decidí revisar el faro, para asegurarme de que estuviese funcionando correctamente. La tormenta llegará en poco menos de 1 hora y espero que no amaine sino hasta después de la media noche. Ahora me preparo la segunda taza de chocolate del día; a este ritmo, me quedaré sin chocolate en 2 semanas.
Diciembre 26, 1942 – Sábado – 9:11pm
Clima: -5°C con visibilidad de 1km, velocidad máxima del viento de 2m/s
La tormenta ha sido inclemente. Llegó a la isla a eso de las 10:30pm de ayer e inundó varias zonas de la isla y aunque ya no es tan fuerte, aún llueve ligeramente; por suerte el viento no llevaba mucha velocidad, así que las boyas y el bote han salido ilesos. No quisiera tener que cambiar alguna en medio de estas condiciones climáticas.
Hoy tuve que reparar algunas goteras en la cámara de la lámpara y ahora no recuerdo dónde dejé mi navaja; creía haberla dejado en el almacén cuando corté el jamón para el almuerzo, pero ya no estoy seguro de si use alguno de los cuchillos de la cocina y la navaja está en otro lado. Tal vez se cayó mientras hacía las reparaciones.
Por otro lado, una vez terminé de reparar las goteras salí a visitar la nave. En sí el aparato sigue igual, exceptuando, claro, los ligeros cambios que ha sufrido gracias a la lluvia; lo que si ha cambiado considerablemente es la zona que lo rodea. Los animales ya no están, no sé si fueron comida para carroñeros, aunque no he visto ninguno, o si realmente no habían muerto sino que estaban en alguna especie de letargo. He escuchado que algunos animales tienen ese tipo de comportamiento. El caso es que los he buscado en la arena y no los he encontrado. Además, alrededor de los fragmentos del barco ha comenzado a crecer un moho verdoso que sospecho es tóxico. Mañana limpiaré la playa.
Diciembre 27, 1942 – Domingo – 6:54pm
Clima: -3°C con visibilidad de 0,4km, velocidad máxima del viento de 0m/s
Noventa días
Doce libros
Una sola soledad
Y para vivir
Con la luz de este faro
Debo alejar toda compañía
Ahora añoro a mi familia
Distante como el horizonte
En medio de esta niebla
Y lo único que me consuela
Es una nave
Es un fantasma
Lleno de pasado
Evidentemente me encuentro deprimido. Hoy no hay mucho que pueda decir, además del reporte usual del clima. Me pregunto si aquél barco se sentirá a gusto en este momento, pues no creo que el clima de Londres sea muy diferente de este. Aún llueve un poco y he decidido dedicarme a la lectura dentro de mi cabaña; la visibilidad es tan pobre que hacer guardia no serviría de nada. Aún no hallo mi navaja, pero tampoco tengo muchos deseos de buscarla. Dejaré la lámpara funcionando y luego me iré a leer.
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