"¡Eres un cabeza-dura!" le gritaba ella, pues él no quería ceder, pensaba que nunca entendería que no estaban perdidos y que él los sacaría de aquél arrabal; luego la ventana del auto explotó. Una bala perdida reventó el vidrio e impactó en su cráneo, el cual rebotó como una gran bola de goma hasta postrarse en el regazo de ella, quien asustada dejo salir un grito enmudecido.
Pasaron unos segundos eternos; pero finalmente este se levantó, tocó el pequeño raspón que dejó la bala y aceleró de nuevo el auto.
Confundida, ella reía a carcajadas.
2 ondas:
Ahora sí lo he logrado. En estos tiempos ando aún bajo el influjo de Donnie Darko y me da por escuchar todo como si viniese con una música apacible añadida. Nunca quedó mejor que mientras leía estas líneas...
Pues camarada, te digo que recuerdo la película (bastante loca), pero no la música.
Me alegra mucho que te haya gustado y te aviso de una vez que tengo otro en mente que también me saca sonrisas cuando lo pienso.
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